Ayer antes de dormirme mientras pensaba si ser una cerda e ir o no a la Moweek hoy, me acordé de mi primer novio y cómo me cagó la vida aquella vez (veces) y rememoré el morbo que nos viene cuando sabemos que ese que queremos anda con otra.
Vieron que surge como una necesidad primitiva de averiguar todo sobre la otra persona, sobre sus relaciones pasadas, cuántos puntos negros tiene, si coge bien o no, si terminó el liceo o cuánta plata gasta en la ropa. Qué hace su familia, cuántos hermanos tiene, si la chupa bien, cuántas veces caga por día, ta? absolutamente todo.
Bueno por lo general siempre es mucho mejor que una, o si es peor te calentás porque decís y por qué concha anda con esa y no conmigo.
Agarrate en caso de que ese que querés esté contigo y esto se trate de una infidelidad, el morbo se vuelve mucho más enfermizo y una va quedando Vilardeboica. Revisando mensajes averiguando qué hicieron, cuántos minutos chuponearon, en qué posiciones cogieron, haciendo una recreación en tu cabeza de lo que debe haber pasado al menos unas 5 veces al día. Una y otra y otra y otra y otra vez. Ahí se pudre todo, te empezás a marchitar por dentro como si de una planta se tratara, cada día más mala, cada día más paranoica, cualquier pedazo nuevo de información que te llega alimenta ese bicho malévolo que tenemos adentro que nunca sacia su hambre.
Nada chicas, prefiero vivir en la ignorancia, ahí se encuentra la felicidad.
Me va pasando varias veces ya, le tengo ganas a pibes que se que son gay. Nunca me había pasado y no entendía a las gurizaz que sí lo sufrían, es que ta no es mi culpa esta abundancia de puto lindo.
Como todas las tendencias esta llega de Buenos Aires un año después a confundirnos a todas y dejarnos loquitas. Y frustradas y raras.
O es un tema de la calidad hetero, que cada año empeora. O simplemente ya probé todo y ahora quiero probar lo que me falta. No sé, pero emprender esa aventura debe ser una tarea difícil y probablemente fallida. Mejor no lo intento y me conformo moviendo el culo en la tarima de Caín a lo Nicki Minaj mientras todos me miran babeándose. En mi realidad claro, no en la realidad real.
Tanto palo le dimos al pobre micropene que nunca exploramos las cualidades de su hermano lindo. Del falo alto y robusto, encantador y servicial, el macropene.
Yo vivo la Navidad cada vez que me enfrento a un paquete, abro el cierre y de adentro salta un nuevo amigo listo para jugar. Como los regalos de Navidad a veces nos decepcionamos, a veces decimos “bueno, no está tan mal”, y a veces nos inunda una alegría tal que queremos abrazar y saltar con el que nos hizo el regalo.
Nada más bello que un gran porongo. Conmueve hasta a la más frígida, te llama a tocarlo, es imposible no darle al menos unos besitos. Tomarlo con la mano y que apenas se toquen las puntas de tus dedos. Atragantarte. O acariciarlo, abrazarlo, dormirte una siestita arriba, cucharear. Dibujarle una carita feliz.
Y cuando entra a la cueva? Llega a lugares que te olvidaste que tenías, manejado con suavidad es capaz de hacer explotar a una en cuestión de un par de minutos. Te dan ganas de que el pibe se tire ahí y vos hagas todo.
Me hace suspirar.
Dicho todo esto, el portador de tal bendición de la naturaleza debe llevarlo con humildad, debe conocer el poder de su miembro. Además de sus cualidades también debe conocer sus limitaciones, es un chiche que no viene con manual así que hay que ir descubriendo sus funciones.
Es una responsabilidad que no es chiste ninguno.
Como Frodo con el anillo.
Coger con el estaba demás. Entonces pensé que todo podía estar demás, por afuera era lo que me gusta y por dentro también, todo lo que no me sirve.
Me duele la cabeza de tanto dármela contra la pared. Por lo menos esta vez fue más corto y ya está.
No es mi culpa que la mitad de Montevideo sean treintañeros drogones. El problema no es ese además, es que son medios mierda humana. Algunos más que otros pero ninguno no lo es. Este tampoco era la excepción.
Una se engancha un poco y el otro aprovecha para usarte de muñeca inflable justamente porque te enganchaste un poco. Dónde se vio? No te dije que podías no respetarme tanto como a otros. No tenía ganas de que me mintieras.
Sólo quería estar con el un rato más, dormir un poco más, hablar un poco más. No me parece que pida demasiado, pero también parece que ahora todo es demasiado.
Todo implica un esfuerzo sobrehumano, hasta interesarse por otra persona.
Por lo menos estuve contenta y no dormí tanto sola. Me gustabas gordi.
No es no y me tiene que entrar. Pero soy débil y los de mi edad cogen mal y son aburridos.
Lo único que puedo decir es que el próximo que prefiera meterse algo en la nariz antes que ponerla, que ni se acerque. Así que: NEXT.
es re tarde, se está por caer el cielo y no debe estar ni el loro por acá, pero ok.
me parece re pedorra toda la parafernalia que se mueve al rededor del calendario gregoriano. si, ta, termina un año, empieza otro. pero es como cuando cumplís 15 que tu abuelita cree que automáticamente pasás a usar taco alto, ropa interior de encaje, y a coger. no, nada cambia de un día para otro, salvo la fecha.
pero bueno, tampoco me gusta estar “en contra”, con ese discurso ya prefabricado de que “las fiestas son un invento del capitalismo para enceguecernos con lechón a la parrilla”.
cualquier cosa que implique tomar, comer, bailar, festejar, coger, alegría, amanecer, y jolgorio, que sean bienvenidos.
que el año nuevo los agarre comiendo (al chongo/a que más les gusta), bailando (o moviéndose, en una cama mejor), y chupando (lo que más les guste.
ALEGRIA Y BESOS
Es una lista de cosas que amo/odio para compartir con uds., y ver si pueden agregar más cosas divinas/detestables.
1. El temido “MICROPENE”. Chicos, chicas, no hay con qué darle (jeje). El micropene no es remontable (jejejeje). No, en serio. Ni chiquita ni juguetona, ni el tamaño no importa. Así que si salen con uno de ellos, sepan que las admiro y que se han ganado el cielo y espero sean felices for evah.
2. El hombre-rata. O mujer-rata. Horror. Qué horror. El que te invita a tomar algo y a la primera cerveza que pide te aclara: “La próxima la comprás vos, eh, eh jeje”. Sí, tarado, pero no había una forma menos cara de pija para decirlo? Me muero.
3. Lencería erótica. No uso. Con los años aprendí que a los tipos con los que he salido les chupa un huevo. Ni siquiera te lo mencionan después del garche. “Ay, qué linda estabas en ese BABYDOLL (obvio que ni saben como se llaman) de encaje francés”. Así que una tanga negra y a la mierda.
4. Fingir los orgasmos. Siempre, cuando no es alguien con quien ya tenés “confianza”, porque por razones obvias “sabés” cómo llegar.
5. Hablar como un bebé. En público es un NO. En privado me resulta pedofílico. Pero quién soy yo para andar juzgando.
6. Sacar la billetera para pagar y, efectivamente, hacerlo. Siempre lo hice. En una época de feminismo recalcitrante ODIABA que me invitaran. Hoy dejé esa ridiculez de lado, si me quieren agasajar, por qué no.
7. El culo peludo. DIVINO. Me encanta. Me produce un morbo primitivo, me siento en 2001 Odisea del espacio (la primera parte, claro). Me gusta agarrárselos y tironear los que están arriba de la raya. Amo.
LOS KIERO.
Estoy para mandar a cagar a todos. Porque estoy podrida de tener que implementar como un código de comportamiento con la gente que salgo o quiero salir. Capaz estoy repitiendo post, no me importa.
No quiero esperar dos días para mandar un sms, ni quiero no poder llamar a la persona que quiero ver por miedo a quedar como una pesada. Si siento algo no quiero esconderlo, no me hace bien.
Soy re ansiosa y me gusta hacer todo ahora porque no quiero esperar, es al pedo, no quiero perder el tiempo. Si te quiero ver ya capaz que en un rato no te quiero ver más, entonces no voy a esperar un rato para avisarte lo que tengo ganas de hacer ahora.
No. Me quiero tomar algo contigo ahora, o quiero ver una película contigo ahora, o quiero coger ahora. No en cuatro días porque es lo más correcto para que nadie quede mal.
No sé, no quiero más gente que te aconseja esperar y hacer esto o esperar y hacer esto otro. Quiero gente que me diga que puedo hacer lo que sienta.
Y por sobretodo quiero alguien que me banque como soy, sin reprimirme nada, sino eso de andar de puntitas de pie para no armar quilombo es cansador, no puedo, se supone que me tenés que querer como soy, y si no lo hacés entonces no tenemos que estar juntos. Y así paso al próximo, o estoy sola, no sé, muchas veces es mejor.
Entonces feliz navidad para todos y feliz cumple adelantado para mi. En estas fiestas no se repriman nada, y tomen mucho para terminar diciembre y empezar un calendario nuevo. Como yo que acá estoy, sentada en mi cama tomando un Jack, esperando que el chongo me conteste un sms.
posta.
La gente se caga a tiros. Una barra de gente caga a palos a una mina mientras la insultan por su color de piel. Muere una mujer cada 9 días por violencia doméstica. La trata de personas. No poder ponerte un short sin que eso habilite a un tipo a decirte LO QUE QUIERE (no piropos, todo bien con ellos, si no tratarte de puta, de “cosa”). A que un tipo no pueda ponerse un pantalón bordó sin que lo traten de puto, como si ser puto, por otro lado, fuera algo malo. La violencia en sí.
Y ¿saben qué? ¿Por qué no miramos para adentro? Vos, defensora de los pueblos originarios, fijate si en estos últimos días no te estuviste riendo de cómo se viste la gente. Y vos, fan del Che Guevara y militante de izquierda, ¿puede ser que te haya leído hablar con desprecio sobre “las gordas? Ni hablar de los que se ríen de alguien con discapacidades (o capacidades diferentes, como más les guste) y después reclaman igualdad, de lo que sea. A vos, que te indignas con los dichos machistas de Mujica pero crees que las que tenemos un blog que se llama “esto me pasa por puta” no podemos ser mujeres “presentables”, ni madres. Y no hablo de gente “del opus”, ni fundamentalistas religiosos, si no de nosotros, los capos de la vida, los desprejuiciados.
Puedo estar horas escribiendo pero no voy a sería redundar, circundando siempre lo mismo.
Entiendo que todos tenemos contradicciones, que somos incoherentes; no somos abejas ni hormigas, somos humanos errantes. Pero debe haber un modo de no agredir al otro, de cortarla un poco con la violencia. De cerrar el orto antes de embanderarnos bajo una consigna progre si ayer bardeamos a alguien por el color de su piel o el tamaño de su cuerpo. La idea es no ser violento, con nada ni nadie.
Nada, saludis.
Nos viven diciendo que no debemos tener sentimientos “negativos” porque nos hace mal, que si sentimos odio nos enfermamos y que el karma hará que “todo vuelva” en forma de cáncer 10 años después. Que esos pornocos que nos salieron son porque en realidad justo esa semana nos cruzamos con nuestro ex, a quien aún no perdonamos, entonces nuestros poros se abrieron, juntando CEBO Y PUS. Que “está todo bien”, que seamos positivos porque si no, nos caemos en un mar de sangre con sida y nos infectamos.
El karma y toda la cuestión new new age me tiene rota las pelotas. Además, es hiperfuncional a nuestros tiempos (?), momentos en los que hacernos cargo de las cosas y los códigos de la “vieja escuela” no existen más.
Así que, amigo buena vibra, ten a bien explicarme qué hago con ese tontito que me cagó guita, con el que se acercó a mí para manguearme y desapareció, o con el que se acercó para manguearme, me devolvió, y desapareció. Con esos que te usan y te tiran como un forro en Punta del diablo en enero. Con esos que te juran amistad por gtalk y después te mienten, cagan, o simplemente te dan vuelta la jeta en la calle. Con los familiares que, cuando se muere el abuelito, se encierran en su casa a contar billetes y especular. Con las personas que se burlan de vos porque no sos como ellos. Con los que te insultan por gorda, por tatuada, por negra, por coger con quien te gusta.
A ver, qué hago con esos. ¿Les mando una tarjeta navideña? ¿Les deseo prosperidad? ¿Les pongo mi otra mejilla? ¿Espero que el karma se encargue de ellos? ¿Dios?
Porque al final, mientras nosotros tratamos de zafar de un tumor en el intestino por no mandar a la mierda a quienes nos lastiman, ellos continúan su epopeya diaria de ir por la vida cagándose en los demás.
Ayuda, estoy indignada y me pasa por puta.
Los quiero,
i.
Bueno el otro día me trataron de insultar diciéndome gorda. Pensaron que con esa palabra me iban a ofender, iba a patalear y llorar desconsoladamente, cerrar mis redes sociales y mudarme al campo a morir sola.
Les quiero aclarar a aquellos que la sigan usando para tratar de lastimar mujeres que después de sexto de escuela no queda lindo, transmite resentimiento.
Me desarrollé antes. Tengo tetas, tengo culo. Tengo piernas, tengo carne. Y toda mi infancia y adolescencia se burlaron de mi por eso.
Pero yo me parezco re sexy. Y las mujeres más redondas me parecen las mas sexys. Y los hombres con panza me resultan irresistibles.
Hay que verse al espejo y querer cogerse a uno mismo, ahí empieza la felicidad.
Dejémos atras los 90`s y no seamos tan elitistas, usted ahí señor que parece homosexual y no lo es: basta de cogerse sólo modelos, qué se piensa que estamos en Nueva York y es tremendo capo por hacerlo y contarle a sus amiguitos?
Esto es Montevideo papá, ya que se hacen todos los progre, festejemos la diversidad o sea, démonos entre todos y basta de burlarnos de las formas y los colores de los otros que hasta que uno no pruebe no puede decir que no le gusta. Yo todavía no tengo quejas.
Los jueves son los nuevos viernes, eso es lo que dice mi...
000026 on Flickr.
esperás para ir a la escuela. esperás para terminarla. esperás para que te dejen salir de noche con tus amigos. esperás que se te vaya la...
000010 on Flickr.
![]()
Listita de keletigre (@kelechica), Montevideo.
“Si vivieramos en una película, haríamos...
Sí.
also also same